El Tai-Chi es un sistema verdaderamente eficaz para prevenir las enfermedades, conservando la salud. El equilibrio psicosomático que aporta su práctica asidua se adapta muy fácilmente a las condiciones de nuestra vida moderna, logrando remediar o atenuar los desequilibrios que ésta conlleva. He aquí algunos de los beneficios del Tai-Chi:
El Tai Chi, llamado "medicina en movimiento", es considerado un arte curativo que trabaja la salud global uniendo el bienestar emocional y mental. Conocido desde la antigüedad, es practicado en oriente desde hace siglos. En China, Corea o Japón, podrás ver en cualquier parque a niños, adultos y ancianos, realizando relajantes movimientos de Tai Chi, a cualquier hora del día.
Sistema chino de técnicas originarias de un Arte Marcial. Sirvió en su inicio como ejercicios preparativos para el combate en las familias nobles. Hoy día su aplicación mayoritaria es de tipo terapéutico. Aunque existen escuelas que siguen ejercitando el aspecto de combate. Dentro de los estilos del Taichi; Chen, Yang, Sun, Wu, Woo y Hao, los más populares son el estilo Yang y Chen. El Yang es el más practicado. El Chen es más exigente en su ejecución. En su expresión, el TaiChi puede ejercitarse con las manos vacías o bien con armas tales como la espada, el sable, el abanico. La filosofía del TaiChi Chuan proviene del Tao, cuya polaridad es el Yin y el Yang.
Dentro del conjunto Yin-Yang, la expresión más popular es la de la Forma, conjunto de movimientos encadenados que se ejecutan de manera lenta, uniforme y sin interrupción. Puede ejecutarse con las manos vacías o también con armas. Existe también un conjunto de ejercicios que se realizan por parejas, denominados Tui Shous.
Se puede practicar toda la vida. Relajación mental, favorece la concentración. Eliminación del stress. Se benefician las articulaciones. Se estiran los tendones. Aumenta la profundidad de la respiración oxigenando al cuerpo. Prevención de enfermedades. Aumento resistencia del cuerpo. Prevención de la osteoporosis. Recuperación en dolencias de la espalda. Ayuda a abrirse a quien sufre introversión y centra al extrovertido.
Las leyendas hablan de que hace unos 800 años, un monje taoísta, llamado Chan Shan Feng, presenció desde su casa situada en las montañas sagradas de Wudang, el combate entre un pájaro y una serpiente. Esta, esquivaba con suavidad las mortíferas acometidas del pájaro, hasta que el ave se retiró cansada sin conseguir su presa.
Esta filosofía está teniendo éxito porque puede practicarse toda la vida. Puede empezarse a cualquier edad, bien entendido que cuanto antes mejor.
Este arte marcial interno chino provee de múltiples beneficios
a sus practicantes.
La medicina occidental está comenzando a apreciar los efectos que
sus practicantes reciben con el Tai Chi.
Para muchos es el momento de descubrir dónde está su mano izquierda y la derecha, cuán rígido está el cuerpo, cuánta paciencia se tiene. Se aprende a respirar de manera completa. Se ejercita la memoria, la concentración. Se aprende a valorar el silencio, a estar atentos a nuestro cuerpo, a sus reacciones. Se desarrolla el sentido del equilibrio. Se aprende a estar más cómodamente de pie.
Nos procura mayor flexibilidad mental. A ser más creativos. Nos mueve en la armonía. Se aprende a aprender.
Como beneficios físicos: Facilita la concentración, diluye el stress, disminuye la presión arterial. Proporciona mayor oxígeno al cuerpo. Refuerza las articulaciones, ejercita músculos olvidados.
Mueve el cuerpo sin fatiga. Refuerza los huesos. Previene y sirve de terapia ante dolor en la espalda. Ejercita la vista y entrena la visión periférica. Facilita el descanso nocturno, el buen humor.
Todos estos beneficios se ven aumentados si además lo podemos practicar al aire libre.
No se precisa de ningún accesorio, nos bastamos nosotros solos y un espacio no demasiado grande. La ropa es cómoda, habitual en nuestras casas. Podemos desarrollar los ejercicios en cualquier lugar, sobretodo en medio de la naturaleza. Es excelente para recuperarnos durante o después de una excursión. La práctica en grupo favorece el sentimiento de unidad entre los practicantes. La práctica individual puede usarse como meditación en movimiento y hacernos Uno con el entorno en el que estemos. Si no tenemos mucho espacio para desarrollar toda la Forma, escogiendo un movimiento, podemos ejercitarlo sin movernos del sitio, en estático.
A medida que aumentamos la práctica, podemos exigirnos más en las posiciones de los movimientos y así escoger si queremos más meditación, con más lentitud en el desarrollo, o más ejercicio físico, si extremamos las posiciones, dentro de los principios fundamentales del Tai Chi, por supuesto.
Y quien sienta la poesía en su interior, puede practicar con música adecuada, siguiendo su ritmo. En la terraza de nuestra casa. O al lado del mar, escuchando las olas. En la cima de una montaña bañándonos el Sol. O bajo las estrellas en el silencio de la noche. O vivir la aventura de practicarlo sobre la nieve... En fin, añadamos la imaginación!
Para la medicina tradicional china, la enfermedad se produce cuando existen bloqueos en su libre circulación por los meridianos.
Al igual que la Acupuntura, el Tai Chi, con sus movimientos suaves y armónicos contribuye a flexibilizar las articulaciones, disolver los bloqueos crónicos y restaurar el libre flujo energético.
Junto a la dieta, los masajes y la acupuntura, el Tai Chi Chuan integra el conjunto de técnicas ofrecidas hoy por la medicina china.
En la actualidad, Oriente busca mejorar los resultados y pronósticos obtenidos combinando esta medicina con la clásica Occidental. En tanto, en Occidente, los centros de salud holísticos, incorporaron no sólo el Tai Chi, sino todas las propuestas de la medicina tradicional china, como una forma de ofrecer a las personas todos los métodos existentes para su curación.
En resumen el Tai Chi Chuan se constituye en una gimnasia sana y terapéutica que conserva la salud y ayuda a la curación de distintas enfermedades. Para obtener estos beneficios, es de destacar lo que enseñan los maestros: en la práctica del Tai Chi debemos tener disciplina, perseverancia y paciencia.
Los efectos benéficos del Tai Chi sobre los diversos sistemas
del cuerpo se pueden resumir de la siguiente manera:
En el sistema nervioso central. Es bien sabido que el sistema nervioso,
en especial el cerebro, rige y controla todos los órganos y sistemas
del cuerpo.
Por medio de reacciones condicionadas y espontáneas, el hombre se adapta a cualquier circunstancia, aun al cambio de ambiente. Al iniciarse la práctica del Tai Chi es necesario agudizar la concentración y no utilizar la fuerza para lograr un buen entrenamiento de las células cerebrales y los movimientos.
El trabajo relajado y alerta del cerebro hace que el sistema nerviosos tenga una buena influencia sobre el resto del organismo. Por eso, con la práctica de Tai Chi se tendrá una sensación de plenitud y bienestar en todo el cuerpo que producirá un mejoramiento de la circulación de la sangre y una mayor facilidad en la inspiración del aire.
La práctica de Tai Chi demuestra que al introducir y al exhalar
mayor cantidad de aire en cada ciclo respiratorio se incrementa el cambio
de presiones dentro del tórax. De esta manera la circulación
coronaria es más libre y eficaz; aumenta la capacidad de los capilares
y se refuerza el proceso de oxigenación y de reducción del
anhídrido carbónico en el cuerpo. Así se mejora la
nutrición del músculo cardíaco y se previene la arteriosclerosis
y las distintas enfermedades cardíacas.
En el sistema respiratorio
La respiración es nuestra fuente de vitalidad, a través
de ella la naturaleza nos brinda la energía más rica.
El dominio de una buena técnica respiratoria, no tiene como única meta el control y dominio del ritmo y frecuencia respiratoria, sino muy especialmente conseguir una carga energética del organismo.
El Tai Chi Chuan exige una suave y profunda respiración, con la atención concentrada en que el aire llegue al hipogastrio. Las contracciones y relajaciones del diafragma y de los músculos abdominales, además de realizar un verdadero masaje de los órganos contenidos en el abdomen, también asegura una buena circulación favoreciendo los procesos digestivos y una correcta evacuación intestinal.
Volviendo a la parte respiratoria, cabe agregar que la utilización de los pulmones en forma completa es la mejor manera de mantenerlos sanos y fuertes sin permitir su prematura degeneración por un defecto. El aumento en la capacidad respiratoria, o sea de la cantidad de aire que se moviliza en cada ciclo respiratorio, mejora la función pulmonar de oxigenación de la sangre y en consecuencia la de todos los tejidos y órganos, lo que trae aparejado un aumento de la resistencia corporal, la disminución de la fatiga y mejoras en la fisiología orgánica.
Cuando se realizan los movimientos físicos se ejerce un drenaje importante de las vías respiratorias que mejora el estado de insuficiencia respiratoria crónica obstructiva o restrictiva como el asma bronquial, las bronquitis crónica, sinusitis, catarros y alergias nasales.
Muchas enfermedades de la vejez están relacionadas con la reducción del metabolismo. Por ejemplo la arteriosclerosis es causada por una dificultad en el proceso de oxidación celular y en el aumento de los lípidos y en colesterol.
La energía que fluye por nuestro cuerpo y nos mantiene vivos parte de lo que los orientales denominan Tan Tien [situado tres centímetros debajo del ombligo. En este lugar es donde se encuentra el centro vital que permite realizar cualquier movimiento sin el empleo de la fuerza, sin provocar tensión de ningún tipo, lo que contribuye a que con el tiempo los gestos cotidianos se realicen de forma natural, sin posibilidad de dolor por una mala postura o el giro brusco de alguna articulación.
En el Tai Chi se aprenden unos movimientos muy suaves, muy lentos que, combinados con la respiración adecuada, generan más energía consiguiendo un equilibrio total del cuerpo.
Es un arma ideal para recuperar la salud, un método de acupuntura natural y un arte marcial de defensa no competitivo. En definitiva, un sentimiento de totalidad.
Para aprender a utilizar la energía no es necesario utilizar la fuerza, sino repetir cada movimiento del Tai Chi hasta hacerlo propio. Se trata de educar al cuerpo en el aprovechamiento de su propia energía, algo que a los occidentales nos cuesta bastante, ya que nuestra filosofía de vida es totalmente diferente a la de un oriental.
Uno de los postulados que manejan es que cuanto más tiempo se puede retener el aliento, mayor será el volumen de aire inspirado. Este incremente representa un aumento del poder del chi (energía). El método para concentrar el chi es una característica que identifica al Tai Chi y es lo que la diferencia de otros tipos de ejercicios.
El Tai Chi Chuan es una gimnasia terapéutica que conserva la salud.
El Tai Chi Chuan es de gran importancia en la prevención y cura de enfermedades. Al eliminar el estrés, permite controlar todas las patologías que él provoca. Esto demuestra la importancia del Tai Chi que a diferencia de otras gimnasias o deportes clásicos sirve para: